lunes, 20 de diciembre de 2004

La farola apagada

En una noche oscura en la gran ciudad, mientras volvía a su casa, un pequeño quark tuvo que pasar por una calle solitaria. Afortunadamente había farolas cada diez o quince metros y la calle estaba bien iluminada. El pequeño quark se sintió afortunado, ya que las farolas podían iluminarle bien el camino y protegerlo así de los peligros que a veces hay en calles solitarias mal iluminadas.

Mientras avanzaba, vio a lo lejos que una de las farolas no alumbraba: estaba apagada. El pequeño quark sintió miedo al principio, porque aquella farola sin luz seguro que escondía muchas cosas que podrían hacer peligrar su vida. Pero al poco tiempo ese miedo desapareció, y sintió lástima por la farola. Sintió pena de que la pobre farola no pudiese iluminar. Era la única en toda la calle que no podía. Y una farola que no alumbra pierde mucho.

Pero cuando el pequeño quark llegó a la zona oscura, bajo la pobre farola, algo grande ocurrió: el pequeño quark miró hacia arriba y pudo ver la luz de miles de millones de estrellas. Azules, amarillas, rojas, unas muy lejanas, otras mucho más lejanas y otras mucho más lejanas aún.

Y se quedó ahí un buen rato, contemplando el espectáculo que solo le podía ofrecer la única farola que no tenía nada que ofrecer.

domingo, 19 de diciembre de 2004

perfección

¿Crees que encontrar a tu pareja perfecta sería bueno para tí, te haría feliz?

Es decir, tendemos a buscar la perfección en las cosas y en las personas. En la personas buscamos la belleza tanto física como interna... Puedes entender ese concepto de perfección de una manera subjetiva: lo que para tí es perfecto. (Si lo importante para tí es la personalidad de la gente es porque ya te parece perfecto que la persona sea como es en el aspecto físico).

Esa búsqueda parece inherente al ser humano. Y de tanto buscar lo mismo podemos llegar a pensar que lo mejor para nosotros es aquello que buscamos, es decir, la perfección.

¿Crees que una pareja que reúna todas las virtudes que hacen para tí a una persona perfecta podría hacerte feliz para siempre?

A veces pienso... si posees algo que es perfecto, el mismo hecho de ser perfecto lo hace aburrido, o por lo menos pierde todo el interés.

La perfección es sólo algo a buscar. No está pensada para ser encontrada. No la puedes encontrar. Y si algún dia la encontrases... ¿cual sería el siguiente paso? No habría nada más que buscar...

¡estarías perdido!

domingo, 12 de diciembre de 2004

Mi nariz es muy grande.

Hay hombres con mucho pelo corporal que se depilan las piernas y el pecho, e incluso los brazos. Unos lo hacen porque son ciclistas o futbolistas y es más higiénico en caso de caída. Muchos nadadores lo hacen porque es más cómodo. Pero hay mucha gente que lo hace por razones estéticas. Suelen argumentar que queda feo tener mucho pelo en el pecho, tanto que llegue a asomar por el cuello de la camiseta.

Otros tienen poco pelo en el pecho y les gustaría tener más pelo, ya que suele asociarse a la virilidad. Algo parecido puede pasar con los que tienen poca barba.

Por lo general los que tienen mucha barba suelen envidiar a los barbilampiños (que no imberbes), ya que es mucho más cómodo poder afeitarse sólo una o dos veces a la semana.

A veces charlando con amigos puede salir el tema del aspecto físico. He visto gente comentando o quejándose acerca de su nariz (que si demasiado grande, que si muy fina) , de su frente, de sus orejas (lo mismo, que si muy grandes, que si muy pequeñas), etc. Y luego sus amigos le contestan que en verdad no se habían dado cuenta de esos detalles, pero que ellos sí cambiarían tal o cual cosa que no les gusta de sí mismos. Normalmente vemos que nuestro aspecto podría mejorarse en cierta medida, y tomamos como modelos a conocidos o amigos o celebridades cuyo aspecto físico nos parece mejor que el que poseemos. Pero a veces sucede que esos mismos conocidos y amigos y celebridades tienen también sus complejos físicos, y hasta puede suceder que querrían parecerse a nosotros en aquello que nosotros consideramos un defecto.

¿No parece paradójico?

Si entendemos la belleza y la perfección como algo único, absoluto y común a todo lo que existe, sí podría ser paradójico. Pero si cada uno buscamos nuestra propia belleza, entonces no es paradójico. Cada uno sigue su camino y ya está...

La publicidad y la sociedad parece que tiende a enseñarnos que sólo hay un camino, sólo una belleza, y es a la que todos debemos seguir. Es más, no nos dice que debemos seguirla, sino que nos hace autoconvencernos de que es la única, la que te dará la felicidad si la consigues y la frustración mientras no la consigas.

Si tienes el pelo rizado, puedes alisártelo. Si lo tienes liso, puedes rizártelo. Si eres de piel muy blanca tienes que ponerte moreno para ir a la moda. Si eres muy delgado deberías ir al gimnasio un poco para coger músculos. Si eres gordo lo mismo. Si eres muy bajita puedes ponerte tacones o un peinado alto. Si eres muy alta... no se, seguro que habrá algo que te puedas comprar para que no seas tan alta.

El tema es que no seas plenamente feliz tal y como eres, que necesites algo más. En una palabra, que compres.

¿Es la sociedad algo con vida propia?
¿Acaso la dirige el dinero y la publicidad?
¿Es necesario que la sociedad esté dirigida por el consumo?
¿Se podría consumir menos sin riesgo de que la sociedad se destruya?
¿Se necesita seguir a la belleza única y común para llegar a ser feliz?
¿Es lógico estar toda tu vida deseando algo distinto a lo que ya has conseguido?.
Es más, ¿es necesario?

lunes, 20 de septiembre de 2004

Cafelito a las 4

4:00pm. Solito en casa, mis padres y hermanos se han ido y vuelven esta noche. O mañana, no recuerdo. Tengo cosas que hacer en el ordenador, y apetece acompañarlas de música personal y un café que me traje de ese país que visité hace unos meses. Un café que por sí solo no es gran cosa, pero que su simple aroma te trae cientos de buenos recuerdos.
Todavía no he comido, pero lo mejor es que no tengo hambre todavía. Comer a las 3 porque hay que comer a las 3. Dormir a las 12 porque hay que dormir a las 12. Camisa si vas al trabajo, camiseta si vas con tus amigos. Decir SI cuando quieres decir NO, no vayas a parecer egoísta. Decir NO cuando quieres decir SI, no vayas a parecer descortés. O al revés.
Con lo fácil que sería todo si mandásemos las apariencias y las tonterías a tomar por culo. Y dijésemos 'si, que bien' si nos apetece, y 'no, gracias' si no nos apetece. Seguro que tendríamos menos estrés y viviríamos mejor. Tal vez no mucho más tiempo, pero mejor. Calidad de vida, que le llaman.
Este café tiene propiedades curiosas. Pero tienes que cerrar los ojos cuando lo tomas. Es como un viaje en el tiempo. Pero claro, eso lo puedo hacer ahora porque estoy solo en casa, y sólo escucho la música que me gusta. Sin gritos, sin televisión. Sin debates estúpidos en la radio.

Musicplasma es una web muy curiosa que te muestra gráficamente las influencias musicales que tienen tus grupos favoritos. Lo malo es que si eres un qvark demasiado pequeño, como yo, puede que tu grupo favorito no esté en su base de datos... Pero menos es nada :)

domingo, 15 de agosto de 2004

La importancia del aprendizaje

"When a man in the beginning of his life is ignorant of everything, he has no scruples, finds no obstacles, no inhibitions. But after a while he starts to learn, and becomes timid, cautious, and begins to feel something choking in his mind, which prevents him from going ahead as he used to before he had any learning. Learning is needed, but the point is not to become its slave. You must be its master, so that you can use it when you want it. "Yagyu Munemori (1571-1646) (as interpreted by D. T. Suzuki)

Viene a decir más o menos ésto:
"Cuando un hombre en el comienzo de su vida es un completo ignorante, no tiene escrúpulos, no encuentra obstáculos, ni restricciones. Pero una vez que empieza a aprender, se vuelve tímido, cauto, y empieza a sentir algo en su mente que lo reprime, que le impide avanzar tal y como solía avanzar antes de tener ninguna clase de conocimiento. El aprendizaje (o estudio) es necesario, pero la idea es no llegar a ser su esclavo. Debes ser su dueño, de tal modo que puedas usarlo cuando lo desees."