Aquella mañana se levantó un poco más aturdido que de costumbre. Se incorporó, se restregó un poco la cara y miró a su alrededor buscando sus gafas de ver. Ah, ahí están. Se inclinó pesadamente y, alargando su nudosa mano hacia la mesa de noche, agarró las lentes con toda la precisión que le permitían sus 78 años. Se puso las gafas. Conforme iba despertando, su mente se aclaraba y poco a poco comenzaba a recordar cosas: mi dormitorio... hoy es miércoles... mi libreta, ¿dónde la habré dejado?...
Su libreta era sagrada. En ella iba apuntando las tareas importantes de cada día, sus gastos, recordatorios... ciertamente, esa libreta constituía su memoria. Tomó esa costumbre de apuntarlo todo varios años atrás, cuando empezaba a notar pequeñas lagunas mentales. Y aunque con el tiempo fue dependiendo más y más de aquel pequeño taco de papeles anillados y menos de sí mismo, esa pequeña molestia no le turbaba demasiado. Aceptaba que su falta de memoria era ley de vida y era consciente de que sus años vigorosos, que ya pasaron, los invirtió en la experiencia y serenidad que ahora disfrutaba. Se sentía satisfecho y feliz de haber vivido una existencia plena en la que había saboreado el éxito personal en su trabajo, el amor y la entrega incondicional en la que fue su mujer, la alegría de sus hijos y el calor de sus nietos. La confianza de sus amigos y las lecciones de vida de sus pocos enemigos.
Así que alguna que otra laguna mental, el azúcar, el reúma y otros achaques propios de su edad no eran más que señales que le recordaban que estaba llegando a la cumbre de la vida sin haberse saltado ninguna etapa. El curso de la vida en su orden natural.
Aunque su vista ya no era lo que fue en su día, aún podía presumir entre sus amistades de conservar su carnet de conducir, lo cual le permitía cada miércoles por la tarde ir a visitar a su hijo y a sus nietos a la ciudad vecina. Despacito y con buena letra, pero por sus propios medios. Orgulloso de poder demostrar que todavía era autosuficiente.
Fue precisamente esa combinación de experiencia de la vida y orgullo personal lo que ayudo a conservar la calma ese miércoles por la tarde cuando conducía por su carretera, sin prisa pero sin pausa, camino de ver a sus nietos. Cuando ese conductor cuarenta primaveras más joven pegó su coche detrás y comenzó a lanzarle destellos mientras le enviaba al asilo a base de insultos. Un descuido podría haber sido fatal.
Paciencia. Después de todo, aquel pobre chaval estresado no sabía lo que era ver la vida desde lo alto de la montaña. Creía que por correr más iba a llegar antes a la cumbre... Y a lo mejor era así. Cuando más tarde el chaval le adelantó en un tramo donde no estaba permitido adelantar, el anciano se preguntó si algún día ese chaval podría también disfrutar de poder llevar en sus nudosas manos su propia autosuficiencia... o dejaría su vida por el camino, rompiéndose así el orden natural de las cosas.
domingo, 10 de septiembre de 2006
miércoles, 6 de septiembre de 2006
cadena bloguera
A una cuñada con grado de predilección alto. Lo prometido es deuda ;)
¿Cuánto tiempo llevas blogueando?
Empecé en junio de 2004, si mal no recuerdo y los archivos de blogger no están cascaos, durante mi último mes de Erasmus en Noruega. Era algo que ya venía pensando desde hacía varios meses, y en un arrebato de decisión me dí de alta en blogia. Pero no fue hasta finales de 2004 cuando empecé a tomármelo un poco en serio y decidí pasarme a blogger, que me gustaba más su administración.
¿Cómo te enteraste de la existencia de los Blogs y empezaste a bloguear?
Pues... no tengo ni idea. Creo que dando vueltas por internet... cuando pasas mucho tiempo entre ordenadores te vas enterando de estas cosas poco a poco, casi sin darte cuenta. Además, ahí arriba en Noruega estaba un poco aislado del mundo, sin apenas vida social... así que no hubo mucha gente para hablarme de los blogs.
Dime cinco Blogs que sigas a diario o con mucha frecuencia.
A diario imposible, más quisiera yo. Pero el día tiene muy pocas horas y la mayoría de ellas toca trabajar. Bloglines me ayuda un montón para enterarme de quien actualiza más a menudo. En definitiva, los que más sigo son xunacienciamejor, a propósito de, art, la memoria de prácticas, burbuja galáctica y... poco más. Tengo algunos más, pero a todos los sigo por igual.
¿Eres lector anónimo de algún Blog?
De más de los que me gustaría. Muchas veces no escribo porque no se qué decir, y no me siento cómodo poniendo comentarios como "que bonito lo que dices" o algo así. No me molesta en absoluto la gente que lo hace, simplemente es que si no tengo nada que decir me siento más cómodo sin decir nada. En Burbuja Galáctica, por ejemplo, nunca escribo. Pero las cosas que cuenta y cómo lo cuenta me atrapan y con eso me conformo.
¿Algunos autores que te despierten especial simpatía?
Los que suelo leer, claro que si. (Esta pregunta es obvia, si no me despiertan especial simpatía no suelo leerlos). Por favor, que no se sientan negativamente aludidos los que no estén en los 4 blogs que leo a menudo :). Leo muchos más, en el poco tiempo que puedo dedicar a la blogosfera...
¿Qué blogs consideras de mayor calidad?
No sabría decir ninguno en concreto... mucha gente mide la calidad según la asiduidad con la que el autor escribe... otros lo miden según el número de comentarios. Para mi la calidad de un blog está en el contenido de cada post, da igual si escribe 2 al año. Hay miles de blogs, y los lectores de rss como bloglines te permiten enterarte al momento cuando algún blog actualiza su contenido :)
¿Con qué cinco blogueros te irías de borrachera?
Vaya, aquí es donde me doy cuenta de que mi vida social blogueril está bajo mínimos... (^_^)U Por lo pronto me iría con nere, bárbara, ale... y gente que no es bloguera pero comenta, pues con boheme, chiqui no, que es abstemia y se puede aburrir, con antonio martín tijeras y algun@ más que se me escapa.
Por cierto, que fuerte que en la wikipedia no v iene la definición de "abstemio". ¿Es que a ningún colaborador de la wikipedia le interesa tal tema?
¿Con qué tres blogueros pasarías una noche de locura sexual?
Aquí como que no me mojo (je, que ironía). Bueno, quien lo sabe se dará por aludida. Y tres son multitud, soy de los que no entienden el sexo sin amor ni tampoco la poligamia. Y me siento más feliz así, qué se le va a hacer. :)
¿Te has enamorado alguna vez de un bloguero?
Sí, pero no necesariamente por su condición de bloguera :D
¿Has conocido a alguno más allá del teclado?
Nop. Y me gustaría conocer a más de uno o una, pero creo que para eso tendría que tener antes más vida blogueril. O bien que las casualidades y los viajes me hicieran coincidir con algun@ :P
¿Estás satisfecho con tu blog?
Creo que soy demasiado exigente conmigo mismo y tal vez por eso me siento satisfecho a ratos. Me gustaría darle un lavado de cara bien gordo, revisar el blogroll (lo cual me da más pena que pereza), y crear temas para poder escribir sobre cosas más variadas, no se... me dejo muchas cosas en el tintero por falta de tiempo :P
Y bueno, le paso el testigo a Bárbara (por partida doble ya, a dar el callo tocan... :D) y a Natalia
¿Cuánto tiempo llevas blogueando?
Empecé en junio de 2004, si mal no recuerdo y los archivos de blogger no están cascaos, durante mi último mes de Erasmus en Noruega. Era algo que ya venía pensando desde hacía varios meses, y en un arrebato de decisión me dí de alta en blogia. Pero no fue hasta finales de 2004 cuando empecé a tomármelo un poco en serio y decidí pasarme a blogger, que me gustaba más su administración.
¿Cómo te enteraste de la existencia de los Blogs y empezaste a bloguear?
Pues... no tengo ni idea. Creo que dando vueltas por internet... cuando pasas mucho tiempo entre ordenadores te vas enterando de estas cosas poco a poco, casi sin darte cuenta. Además, ahí arriba en Noruega estaba un poco aislado del mundo, sin apenas vida social... así que no hubo mucha gente para hablarme de los blogs.
Dime cinco Blogs que sigas a diario o con mucha frecuencia.
A diario imposible, más quisiera yo. Pero el día tiene muy pocas horas y la mayoría de ellas toca trabajar. Bloglines me ayuda un montón para enterarme de quien actualiza más a menudo. En definitiva, los que más sigo son xunacienciamejor, a propósito de, art, la memoria de prácticas, burbuja galáctica y... poco más. Tengo algunos más, pero a todos los sigo por igual.
¿Eres lector anónimo de algún Blog?
De más de los que me gustaría. Muchas veces no escribo porque no se qué decir, y no me siento cómodo poniendo comentarios como "que bonito lo que dices" o algo así. No me molesta en absoluto la gente que lo hace, simplemente es que si no tengo nada que decir me siento más cómodo sin decir nada. En Burbuja Galáctica, por ejemplo, nunca escribo. Pero las cosas que cuenta y cómo lo cuenta me atrapan y con eso me conformo.
¿Algunos autores que te despierten especial simpatía?
Los que suelo leer, claro que si. (Esta pregunta es obvia, si no me despiertan especial simpatía no suelo leerlos). Por favor, que no se sientan negativamente aludidos los que no estén en los 4 blogs que leo a menudo :). Leo muchos más, en el poco tiempo que puedo dedicar a la blogosfera...
¿Qué blogs consideras de mayor calidad?
No sabría decir ninguno en concreto... mucha gente mide la calidad según la asiduidad con la que el autor escribe... otros lo miden según el número de comentarios. Para mi la calidad de un blog está en el contenido de cada post, da igual si escribe 2 al año. Hay miles de blogs, y los lectores de rss como bloglines te permiten enterarte al momento cuando algún blog actualiza su contenido :)
¿Con qué cinco blogueros te irías de borrachera?
Vaya, aquí es donde me doy cuenta de que mi vida social blogueril está bajo mínimos... (^_^)U Por lo pronto me iría con nere, bárbara, ale... y gente que no es bloguera pero comenta, pues con boheme, chiqui no, que es abstemia y se puede aburrir, con antonio martín tijeras y algun@ más que se me escapa.
Por cierto, que fuerte que en la wikipedia no v iene la definición de "abstemio". ¿Es que a ningún colaborador de la wikipedia le interesa tal tema?
¿Con qué tres blogueros pasarías una noche de locura sexual?
Aquí como que no me mojo (je, que ironía). Bueno, quien lo sabe se dará por aludida. Y tres son multitud, soy de los que no entienden el sexo sin amor ni tampoco la poligamia. Y me siento más feliz así, qué se le va a hacer. :)
¿Te has enamorado alguna vez de un bloguero?
Sí, pero no necesariamente por su condición de bloguera :D
¿Has conocido a alguno más allá del teclado?
Nop. Y me gustaría conocer a más de uno o una, pero creo que para eso tendría que tener antes más vida blogueril. O bien que las casualidades y los viajes me hicieran coincidir con algun@ :P
¿Estás satisfecho con tu blog?
Creo que soy demasiado exigente conmigo mismo y tal vez por eso me siento satisfecho a ratos. Me gustaría darle un lavado de cara bien gordo, revisar el blogroll (lo cual me da más pena que pereza), y crear temas para poder escribir sobre cosas más variadas, no se... me dejo muchas cosas en el tintero por falta de tiempo :P
Y bueno, le paso el testigo a Bárbara (por partida doble ya, a dar el callo tocan... :D) y a Natalia
miércoles, 30 de agosto de 2006
relato callejero (I)
Un día cualquiera te encuentras paseando por la calle, tranquilo, sereno, dedicado en cuerpo y alma a la vida contemplativa. De repente percibes la figura de una muchacha que se acerca caminando en dirección opuesta. La muchacha se fija en ti y empieza a perseguir tu mirada insistentemente hasta que la caza, momento que aprovecha para hábilmente abandonar su trayectoria y entrar en la tuya.
- Oiga señor, perdone… ¿le gusta leer?
- Pues si, bastante… suelo leer a menudo, ¿Por qué?
- Es que verá, yo soy escritora. Me gano la vida escribiendo relatos cortos que voy vendiendo a la gente por la calle. Si a usted le interesa…
- Ehmm, es que…
- Una ayudita, por favor… sólo un euro, y le vendo este relato que acabo de escribir…
- Bueno, a ver… venga, una ayudita.
- Gracias, señor. Que tenga un buen día.

El relato ocupa una página, esto es solo el principio. Será verdad o será mentira. Lo más seguro es que esa muchacha no sea escritora, ni se gane la vida así. Igual no es un relato, sino una incoherencia de palabras sueltas escritas con prisa para poder conseguir dinero fácil en la calle. Pero eso es lo de menos. Tengo un papel con garabatos que se asemejan a palabras, donde tal vez se cuenta una historia, una vida o un puñado de sentimientos.
¿Alguna pista?
- Oiga señor, perdone… ¿le gusta leer?
- Pues si, bastante… suelo leer a menudo, ¿Por qué?
- Es que verá, yo soy escritora. Me gano la vida escribiendo relatos cortos que voy vendiendo a la gente por la calle. Si a usted le interesa…
- Ehmm, es que…
- Una ayudita, por favor… sólo un euro, y le vendo este relato que acabo de escribir…
- Bueno, a ver… venga, una ayudita.
- Gracias, señor. Que tenga un buen día.
El relato ocupa una página, esto es solo el principio. Será verdad o será mentira. Lo más seguro es que esa muchacha no sea escritora, ni se gane la vida así. Igual no es un relato, sino una incoherencia de palabras sueltas escritas con prisa para poder conseguir dinero fácil en la calle. Pero eso es lo de menos. Tengo un papel con garabatos que se asemejan a palabras, donde tal vez se cuenta una historia, una vida o un puñado de sentimientos.
¿Alguna pista?
jueves, 13 de julio de 2006
ºoO(muévete)
Hace algunos años vi en un documental a una persona con unos sensores colocados en su cabeza y a su vez conectados a un ordenador. Éste ordenador controlaba un pequeño coche conectado con cables. El individuo era capaz de mover el coche (torpemente, eso sí) con sólo pensar en moverlo. Los sensores se encargaban de recibir las señales que su cerebro emitía, que luego eran traducidas por el ordenador en órdenes al coche.
La idea en principio es simple: Nuestro cerebro controla nuestro cuerpo con impulsos nerviosos. Simples señales eléctricas, ni más ni menos. Podemos entender que esas señales que envía nuestro cerebro son siempre las mismas para una determinada orden en un momento dado. Simplificando el problema, podemos decir que siempre que pensamos en subir el brazo derecho, por ejemplo, nuestro cerebro emite el mismo conjunto de impulsos eléctricos para hacer que el brazo se mueva.
Vayamos un poco más allá. Todo nuestro cuerpo funciona con impulsos nerviosos enviados desde el cerebro. Todo lo que está delimitado por nuestra piel. También nuestros pensamientos y emociones. Cuando pensamos, nuestro cerebro también genera impulsos nerviosos que definen cada uno de nuestros pensamientos. Si veo un objeto en la mesa y pienso en moverlo, obviamente no lo moveré. Pero nuestro cerebro habrá emitido un impulso nervioso que sí caracteriza ese pensamiento: mover hacia delante.
Pensad ahora en los servicios de telefonía que funcionan reconociendo órdenes emitidas con la voz, en lugar de usar el teclado numérico. El principio más o menos es éste: primero se graban las órdenes posibles: “saldo”, “factura”, “salir”, etc. Luego se guardan esas grabaciones como patrones (modelos) para las órdenes posibles. Cada vez que un usuario diga algo se compara lo que ha dicho con los patrones disponibles. Si coincide con alguno, se lleva a cabo la tarea asociada a esa orden.
Bien. Pues imaginaos que se pudiesen grabar las señales eléctricas emitidas por el cerebro y usarlas como patrones, igual que en telefonía.
Visto hoy en las noticias de La 2: Investigadores de la universidad de Stanford han desarrollado un sensor que, implantado en la superficie de la cabeza, permite detectar los impulsos eléctricos del cerebro, que se envían a un ordenador que los analiza y traduce los impulsos en órdenes para controlar objetos externos.
De esta forma, un tetrapléjico puede mover un cursor por una pantalla simplemente pensando hacia dónde quiere que el cursor vaya, o controlar la televisión o una ventana motorizada. O mover la prótesis de una mano. O mover una silla de ruedas. Y así todo lo que se os vaya imaginando, porque en el momento en que el sistema puede aprender nuevos patrones usando al paciente como entrenador, las posibilidades son virtualmente ilimitadas.
Y esta vez el cursor ya no se mueve torpemente por la pantalla, como en aquel documental de hace años. Imaginaos lo que veremos en un par de décadas o así... Imaginaos que se fusionase esta tecnología con otras como el bluetooth o redes WiFi... Visto así, controlar cosas a distancia con la mente ya no parece algo paranormal.
Como veis, el principio era teóricamente posible y viable en potencia. Sólo era cuestión de tiempo. La tecnología ha ido avanzando hasta llegar a hacer esto posible.
Aquí tenéis algunas noticias que hablan de investigaciones relacionadas. No he encontrado nada que haga referencia a la noticia que he visto hoy en La 2. Si alguien encuentra algo obtendrá un pequeño qvark agradecido ;)
Consiguen que una prótesis robotizada se active por impulsos cerebrales
Científicos europeos desarrollan mano biónica
Interfaz Cerebro-computadora (Universidad Politécnica de Valencia)
La idea en principio es simple: Nuestro cerebro controla nuestro cuerpo con impulsos nerviosos. Simples señales eléctricas, ni más ni menos. Podemos entender que esas señales que envía nuestro cerebro son siempre las mismas para una determinada orden en un momento dado. Simplificando el problema, podemos decir que siempre que pensamos en subir el brazo derecho, por ejemplo, nuestro cerebro emite el mismo conjunto de impulsos eléctricos para hacer que el brazo se mueva.
Vayamos un poco más allá. Todo nuestro cuerpo funciona con impulsos nerviosos enviados desde el cerebro. Todo lo que está delimitado por nuestra piel. También nuestros pensamientos y emociones. Cuando pensamos, nuestro cerebro también genera impulsos nerviosos que definen cada uno de nuestros pensamientos. Si veo un objeto en la mesa y pienso en moverlo, obviamente no lo moveré. Pero nuestro cerebro habrá emitido un impulso nervioso que sí caracteriza ese pensamiento: mover hacia delante.
Pensad ahora en los servicios de telefonía que funcionan reconociendo órdenes emitidas con la voz, en lugar de usar el teclado numérico. El principio más o menos es éste: primero se graban las órdenes posibles: “saldo”, “factura”, “salir”, etc. Luego se guardan esas grabaciones como patrones (modelos) para las órdenes posibles. Cada vez que un usuario diga algo se compara lo que ha dicho con los patrones disponibles. Si coincide con alguno, se lleva a cabo la tarea asociada a esa orden.
Bien. Pues imaginaos que se pudiesen grabar las señales eléctricas emitidas por el cerebro y usarlas como patrones, igual que en telefonía.
Visto hoy en las noticias de La 2: Investigadores de la universidad de Stanford han desarrollado un sensor que, implantado en la superficie de la cabeza, permite detectar los impulsos eléctricos del cerebro, que se envían a un ordenador que los analiza y traduce los impulsos en órdenes para controlar objetos externos.
De esta forma, un tetrapléjico puede mover un cursor por una pantalla simplemente pensando hacia dónde quiere que el cursor vaya, o controlar la televisión o una ventana motorizada. O mover la prótesis de una mano. O mover una silla de ruedas. Y así todo lo que se os vaya imaginando, porque en el momento en que el sistema puede aprender nuevos patrones usando al paciente como entrenador, las posibilidades son virtualmente ilimitadas.
Y esta vez el cursor ya no se mueve torpemente por la pantalla, como en aquel documental de hace años. Imaginaos lo que veremos en un par de décadas o así... Imaginaos que se fusionase esta tecnología con otras como el bluetooth o redes WiFi... Visto así, controlar cosas a distancia con la mente ya no parece algo paranormal.
Como veis, el principio era teóricamente posible y viable en potencia. Sólo era cuestión de tiempo. La tecnología ha ido avanzando hasta llegar a hacer esto posible.
Aquí tenéis algunas noticias que hablan de investigaciones relacionadas. No he encontrado nada que haga referencia a la noticia que he visto hoy en La 2. Si alguien encuentra algo obtendrá un pequeño qvark agradecido ;)
Consiguen que una prótesis robotizada se active por impulsos cerebrales
Científicos europeos desarrollan mano biónica
Interfaz Cerebro-computadora (Universidad Politécnica de Valencia)
jueves, 6 de julio de 2006
a propósito de viajes y puertas
Cada viaje que realizas es como un tránsito entre dos mundos. Es como cruzar una puerta, pero a lo grande.
Hay algunas puertas que pasan desapercibidas cuando las cruzas. Como por ejemplo la puerta que separa tu dormitorio del pasillo. La cruzas a diario, decenas de veces. Pura rutina.
La puerta que separa tu casa de la calle exige mayor atención, sin embargo. Supone abandonar el hogar y entrar en el mundo exterior. Pasar de lo conocido a lo desconocido. Porque, aunque nos creemos que conocemos lo que hay ahí afuera, la calle nos puede sorprender con algo distinto cada día. Los días nos pueden parecer iguales, pero por lo general es nuestro ánimo el que hace que parezca así.
La puerta de un museo nos puede llevar al mundo de hace miles de años. La puerta de un restaurante o un bar de copas nos puede llevar a una noche inolvidable. Y la de un cine también nos puede transportar en el espacio y en el tiempo.
La puerta de tu primera empresa, por la que entras el primer día de tu primer trabajo. Cuando llevas ya un tiempo dentro es posible que acabes aborreciéndola si la emoción del primer sueldo ya la enterraron las broncas del jefe y el estrés diario. Pero un buen día la cruzas y, de repente, algo en tu mente salta y revives la primera vez que pasaste por esa puerta. Te das la vuelta y la miras. Desde dentro, no desde fuera. Y sonríes, porque a pesar de todo has llegado más lejos de lo que pensabas en un principio.
Hay puertas que un día decides cruzar sin saber muy bien a dónde te llevarán. Es como entrar en una habitación a oscuras. Al principio sientes miedo al vacío, a lo indefinido. Entonces te lanzas y das el salto. Descubres que no era tan dramático, que sigues vivo a pesar de estar en la oscuridad. Después de todo, cuando cierras los ojos también estás a oscuras... pero ahora andas desorientado, dando palos de ciego. Poco a poco, tus ojos se van acostumbrando a la oscuridad. Al final eres capaz de moverte con soltura en la habitación, la percibes como si fuese de día, la conoces como si fuese tu casa.
Un viaje planificado lo encuentro similar al umbral de mi casa. Sabes lo que te vas a encontrar de antemano, pero a los imprevistos les gusta colarse en tu vida, y tienes que aceptarlo aunque a veces no te gusten.
Un viaje no planificado es como cruzar la puerta que te lleva a la habitación oscura. Es como ir a Madrid de noche y solo, en autobús, sin mapa, sin conocerte ni la ciudad ni el metro. Sin saber si saldrá bien o no, pero con el corazón cargado de ilusión.
La habitación oscura está esperándote al final del viaje. Cruzarás la puerta a eso de las nueve de la mañana. Hora local. :)
Hay algunas puertas que pasan desapercibidas cuando las cruzas. Como por ejemplo la puerta que separa tu dormitorio del pasillo. La cruzas a diario, decenas de veces. Pura rutina.
La puerta que separa tu casa de la calle exige mayor atención, sin embargo. Supone abandonar el hogar y entrar en el mundo exterior. Pasar de lo conocido a lo desconocido. Porque, aunque nos creemos que conocemos lo que hay ahí afuera, la calle nos puede sorprender con algo distinto cada día. Los días nos pueden parecer iguales, pero por lo general es nuestro ánimo el que hace que parezca así.
La puerta de un museo nos puede llevar al mundo de hace miles de años. La puerta de un restaurante o un bar de copas nos puede llevar a una noche inolvidable. Y la de un cine también nos puede transportar en el espacio y en el tiempo.
La puerta de tu primera empresa, por la que entras el primer día de tu primer trabajo. Cuando llevas ya un tiempo dentro es posible que acabes aborreciéndola si la emoción del primer sueldo ya la enterraron las broncas del jefe y el estrés diario. Pero un buen día la cruzas y, de repente, algo en tu mente salta y revives la primera vez que pasaste por esa puerta. Te das la vuelta y la miras. Desde dentro, no desde fuera. Y sonríes, porque a pesar de todo has llegado más lejos de lo que pensabas en un principio.
Hay puertas que un día decides cruzar sin saber muy bien a dónde te llevarán. Es como entrar en una habitación a oscuras. Al principio sientes miedo al vacío, a lo indefinido. Entonces te lanzas y das el salto. Descubres que no era tan dramático, que sigues vivo a pesar de estar en la oscuridad. Después de todo, cuando cierras los ojos también estás a oscuras... pero ahora andas desorientado, dando palos de ciego. Poco a poco, tus ojos se van acostumbrando a la oscuridad. Al final eres capaz de moverte con soltura en la habitación, la percibes como si fuese de día, la conoces como si fuese tu casa.
Un viaje planificado lo encuentro similar al umbral de mi casa. Sabes lo que te vas a encontrar de antemano, pero a los imprevistos les gusta colarse en tu vida, y tienes que aceptarlo aunque a veces no te gusten.
Un viaje no planificado es como cruzar la puerta que te lleva a la habitación oscura. Es como ir a Madrid de noche y solo, en autobús, sin mapa, sin conocerte ni la ciudad ni el metro. Sin saber si saldrá bien o no, pero con el corazón cargado de ilusión.
La habitación oscura está esperándote al final del viaje. Cruzarás la puerta a eso de las nueve de la mañana. Hora local. :)
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