jueves, 1 de junio de 2006

Scott Stulberg

Cuando quiero relajarme y estoy lejos del mar suelo darme una vuelta por asa100, el sitio web de Scott Stulberg.



www.asa100.com






Habrá mejores fotógrafos, pero las fotos de Scott Stulberg tienen algo que me relaja, que me deja en paz conmigo mismo. Además, la intro tiene de fondo el tema "Alone in Tokio", de Air, que también es parte de la banda sonora de "Lost In Translation", una de mis peliculas favoritas, si no la que más.

Si es que al final todo encaja. Todo vuelve a lo mismo, y lo parecido atrae a lo parecido. Amigos tuyos que conocen a otros amigos tuyos sin que en principio tuviesen algo que ver éstos con aquellos, y al final todos nos conocíamos desde hace tiempo. Películas que te gustan cuyo director eligió canciones que te gustan. Músicos que descubres a los cuales les atraen otros grupos raros que tu también habías escuchado antes...

¿Existen las casualidades, o simplemente son conexiones que siempre han existido entre ciertas personas, conexiones que no entienden de espacio ni de tiempo y que los humanos no somos capaces de descubrir y comprender?

Un abrazo para tod@s los que se sientan identificados en algún sentido :)

-pequeño qvark.

viernes, 5 de mayo de 2006

solo o a solas


Towards Farnley
Originally uploaded by tricky (sovietuk).
Creo que voy necesitando una escapadita de las mías, como hace un tiempo que no me doy el gustazo. Irme a tomar algo, a dar una vuelta por alguna playa o algún sendero en el campo, algún sito un poco apartado de la ciudad donde estar en silencio y a mi bola. No es estar solo, sino a solas.

Estás solo cuando se va la luz en mitad de la noche.
Estás a solas cuando apagas la luz para buscar constelaciones.

Estás solo cuando quieres saber cómo te afectaría elegir el camino equivocado.
Estás a solas cuando quieres que tu corazón te hable acerca de tu camino.

Estás solo cuando te caes.
Estás a solas cuando te tiras.

Huyes del silencio cuando te sientes solo.
Huyes del alboroto cuando quieres estar a solas.

Si en silencio lloras de angustia, estás solo.
Si lloras de emoción estás a solas.

Estás solo cuando quieres que te miren y te escuchen.
Estás a solas cuando quieres mirar y escuchar.

Estás solo cuando ves un montón de hojas y ramas donde hay un bosque.
Estás a solas cuando ves un bosque donde hay un montón de hojas y ramas.

Si es porque no tienes más remedio, estás solo.
Si es porque no te viene mal, estás a solas.

Y cuando el miedo a la distancia hace que no oigas lo que el corazón te dice, estás solo.
Pero cuando estás a solas, la serenidad de las palabras de tu corazón ahuyenta a la distancia.

lunes, 20 de marzo de 2006

prométeme no pensar tanto


Foto de Peteman_.


Prométeme que no te acordarás de mi
cuando camines solo por la calle.
Prométeme que no seré la luz
que entra por tu ventana cuando despiertas,
ni los párpados que te hunden en sueños
cuando acaba el día.

Prométeme que no te estremecerás
cuando tu mano recuerde el tacto de la mía.
Que no te quedarás sin respiración
cuando tu cuello añore mis labios.
Prométeme que no creerás en la magia.
Que confías ciegamente en que la química
es sólo una ciencia.

Júrame que el tiempo nunca se paró
cuando nos fundíamos en un abrazo.
Júrame que las casualidades existen.
Júrame que fue una ilusión,
que nunca llegamos a pensar lo mismo
en el mismo instante.
Júrame que todo fue mentira.

Prométeme que volverás a ser tú, tú y tú.
Que creerás en tí sobre todas las cosas,
que no necesitarás de ninguna fuerza misteriosa
que le de sentido a tu existencia.

Prométeme que seguirás buscando.
Que dejarás de buscar.
Que nunca has encontrado a alguien que disfrute
compartiendo tu silencio.

Y ahora prométeme
que el sol no brillará radiante
por encima de las nubes de tormenta.

Júrame que Picasso sólo fue un gran pintor.
Que ya no existen playas vírgenes
donde la brisa se cuele
haciendo cosquillas entre las caricias.
Que viajar es imposible,
que levantar el vuelo está prohibido.

Prométeme que no volverás a coger el teléfono
justo antes de que suene mi llamada.

Prométeme tú no pensar tanto.

jueves, 16 de marzo de 2006

sueño


sin titulo
Originally uploaded by qvark.
Sueño, con las manos en el teclado.
No es que sueñe, es que lo tengo, vamos...
Los párpados se van cayendo, poco a poco, casi sin que me de cuenta. Es ese inconfundible placer que sientes cuando eres consciente de que te estás quedando dormido... cuando tu cabeza empieza a pesar hasta que das una cabezada... y te vuelves a despertar, medio dormido, para sentir de nuevo cómo tus párpados se dejan llevar por la irresistible pereza y caen sin remedio...

Se acerca la primavera. Quedan cinco días escasos, y ya se siente en el aire de la calle. La luz es distinta, el aire es menos denso, las nubes tienen otra forma.

El ruido alegre de la calle, el suave viento jugando con las ramas de las jacarandas a media tarde... me empiezan a traer recuerdos de azahar, de semana santa, de incienso.
Y luego de albero, de pinchito,
de pedro ximénez fresquito, de feria.
Y luego de mar, de olas, de sal,
arena, espuma.
Poniente.
Chicharras a mediodía.
Gaviotas por la tarde.
Grillos en los anocheceres de manga corta.
Noches azules de estrellas que nunca acaban.
Amaneceres dentro de una caracola,
saboreando la sal en el aire.
Colores. Vida.

Ya se acerca el verano, ya se huele.

Y mis párpados se vuelven a caer. En este eterno instante de modorra a media tarde sólo una cosa podría mejorar el momento: sentirte cerca, oir tu respiración pausada, serena, sin prisas, sin horarios, sin sillas ni mesas ni ordenadores. Sentirte cerca, de nuevo, mientras me voy quedando dormido... de nuevo.

Escuchando: Manolo García - Serena barca

sábado, 11 de febrero de 2006

papel para escribirte


Estoy buscando papel para escribirte. No me sirve el papel que tengo ahora mismo, que es el que uso en la impresora, de 80g, blanco brillante, firme y tan suave que los dedos me resbalan por su superficie.

Te tengo que escribir porque no puedo verte, porque ahora mismo no estás aquí. No puedo usar mi voz, ni mi expresión, ni mi mirada, así que tengo que buscarme otros caminos para completar el significado de mis palabras.

Un truco es la caligrafía. Todos tenemos una caligrafía propia, pero la mía no es la misma cuando tomo apuntes, cuando acabo de recibir una alegría, cuando he perdido a un ser querido o cuando una persona de confianza me traiciona. Puedo expresarte mi estado de ánimo según la caligrafía que use. Simplemente tengo que intentar escribir de forma legible sin pensar en los cuadernillos Rubio.

Y el papel. En una carta hay algo más que palabras y caligrafía. El papel es quien transporta esas palabras. Y ese papel que yo acaricio mientras escribo es el mismo que tu acariciarás mientras me lees (a ver qué messenger con webcam puede sustituir esa maravillosa sensación). Por eso estoy buscando papel para escribirte: yo no quiero un papel perfecto, tan blanco que refleja fríos tonos azules, un papel sólido, impecable, elegante y serio. Yo quiero un papel más rugoso, más flexible aunque consistente, de color blanco crema y con alguna que otra imperfección. O un papel que, sin ser como acabo de describir, deje esa misma sensación.

Porque yo no quiero saludarte con "Estimada srta." seguido de tu apellido en letra negrilla, ni voy a escribirte un manual de instrucciones de un microondas, ni una columna en un periódico de economía. Yo quiero contarte lo que pasa en mi vida, mis inquietudes, mis logros, mis fracasos y mis esperanzas. Quiero escribirte cosas que te hagan feliz o que te entristezcan, que te den rabia y envidia, que te desanimen para motivarte después, que te hagan llorar de tristeza y de alegría al mismo tiempo, sin que logres saber por qué lloras. Quiero meter la pata para luego arreglarlo en la siguiente carta.

Las personas somos imperfectas, sin un color definido, asimétricas... pero somos humanas, cálidas y sensibles. También tenemos cicatrices que nos recuerdan sufrimientos pasados, y tenemos que lavarnos porque nos ensuciamos. Y a mí me gusta ser así. Es una buena señal de que estoy vivo, y que por lo tanto puedo seguir disfrutando de todo lo que la vida ofrece.

No quiero que mis palabras sean impecables y transmitan solidez y perfección. Porque yo no soy así. Soy inestable, imperfecto, humano. Y me gustaría que mis palabras también lo fuesen.