domingo, 4 de septiembre de 2005

tengo ganas de volver

Más de un mes sin escribir nada. Y mil cosas de las que podría hablar. Películas, ideas, fotografías, gente, sitios... Este mes pasado he estado un tiempo muy lejos de casa, y eso da para mucho. Y al volver, entre el trabajo acumulado y los exámenes de septiembre, no me queda tiempo para mucho más. Pero esto no está abandonado. El universo sigue siendo enorme, y quedan tantas cosas por descubrir...

Viajar es una de las drogas más duras. Cuanto más viajas, más piensas en volver a viajar. A donde sea, cualquier sitio en el que nunca hayas estado antes tiene algo que enseñarte, algo esperando a que lo descubras.

Hay una cita que dice que "un viaje es como una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que se nos ofrece en el interior de la otra".

lunes, 1 de agosto de 2005

Algunos pequeños placeres de la vida


Irene
Originally uploaded by xplosive.

En cualquier día, poner el despertador 20 minutos antes sólo para disfrutar de estar arropado por la mañana en la cama mientras escuchas un poco de música.

Al ir al trabajo, aprovechar un atasco en la calle para darte cuenta de que aunque hoy llegarás tarde no será por tu culpa porque tienes un coche y no un helicóptero, mientras estiras los brazos y te acomodas en el asiento ahuecándolo un poco, para luego volverte al conductor de al lado y lanzarle una sonrisa de complicidad, la complicidad de quienes comparten una misma carga aunque no se conozcan de nada. Y así te sientes un poco menos sólo.

En otoño, quitarte los zapatos y acurrucarte en tu sillón favorito o esquina de sofá favorita, mientras hueles con los ojos cerrados el aroma de una taza de té o de café y escuchas la lluvia cayendo suavemente.

En verano, tirarte en la hierba fresca mientras miras las nubes pasar y te inventas una historia con los personajes que se forman ahí arriba en el cielo. O lo mismo pero cambiando la hierba por una toalla y escuchando las olas del mar.

A cualquier hora, la sonrisa de un niño

sábado, 30 de julio de 2005

mal o bien


railway rd5
Originally uploaded by raemin.
Cuando las cosas te van mal tienes la sensación de que la gente huye de ti, de que cortas el punto. Provocas que te ignoren. Se te pierden las cosas, y si pueden salir peor, saldrán peor. Te hacen ver que le ves el lado malo a todo, te pones quisquilloso, irritable e irritante. Te vuelves más duro contigo mismo y no te perdonas ni una. Pretendes ser perfecto en todo lo que haces, sin permitirte el lujo de no preocuparte por las cosas tontas. Discutes con facilidad, y aguantas menos que te lleven la contraria o que no paren de hablarte de cosas que consideras en ese momento poco importantes. Y todo esto ayuda a que las cosas te sigan yendo mal.

En cambio, cuando las cosas te van bien tienes la certeza de que atraes a la gente, de que son felices cerca de ti. Te piden que les hables. Encuentras lo que perdiste, y curiosamente parece que los planetas se alinean para que las cosas te salgan bien. Te comentan lo positivo que eres, te animas a ser amable y agradable con la gente. Buen rollito. Te permites hacer locuras porque sabes que saldrán bien, sin preocuparte de los detalles sin importancia. Eres capaz de coger el coche y lanzarte a la playa a las 3 de la mañana porque sí, y si te mojas los vaqueros te importa bien poco porque luego se secarán, y si no te refrescas. O te los quitas. En esos momentos piensas que para que exista una discusión hacen falta dos personas con ganas de discutir, y toleras que te lleven la contraria. No todo el mundo tiene porqué opinar igual de las cosas. Aguantas al amigo que hoy está insoportable porque es tu amigo después de todo. El karma fluye, el buen rollito se respira y todos están contentos. Y eso ayuda a que las cosas te sigan yendo bien.

Curiosamente, si dejo estos dos párrafos tal cual, la gente podrá pensar que estoy atravesando una buena racha. Si los cambio de orden, la gente seguramente creerá que estoy de bajón.

¿Habrá alguna manera de poder saltar de un párrafo a otro sin sentir que te estás engañando a ti mismo?

viernes, 29 de julio de 2005

despertando, creo


longing
Originally uploaded by solea.
"Una bonita amistad llena casi tanto o más, si te dejas llevar por los buenos momentos."

"A veces, los que nos dicen que estamos locos son los que están locos. Pero, afortunadamente, la mayoría de las veces los locos somos nosotros."

"Ser raro o o ser una persona poco común no es malo, lo malo es que no te guste serlo."

Un buen amigo me dijo que nos hacemos mayores cuando empezamos a tirar la pegatina del bollycao sin abrirla.

La felicidad es la serenidad de saber que estás siguiendo el camino correcto, tu propio camino, que es único, personal y diferente al de los demás. Y tu camino sólo lo descubres siendo sincero contigo mismo. La felicidad no es una meta, sino un camino. Nos acompaña durante toda la vida, pero la mayoría de las veces nos volvemos locos buscándola fuera de nosotros. No prestamos atención a nuestro corazón porque de entrada suponemos que algo tan grande como la felicidad no puede estar esperándonos dentro de nosotros mismos.

[...]Me huelo que dentro de poco dejo de hibernar. Es triste, pero tengo la impresión de que cuando escribo algo lo hago para buscar lo que no consigo encontrar en mi entorno, para llenar con un poco de sensación de aprecio ese hueco que a veces dejan los desengaños de la vida. No es egoísmo, creo, es una necesidad.

Salu2

Escuchando: Manolo García - Sólo un poco

sábado, 14 de mayo de 2005

sobre el tiempo

Los médicos dicen que es bueno dormir 8 horas al menos. Pero dudo que los mismos médicos tengan tiempo para dormir todos los días 8 horas. Poca gente puede. Durante un día de 24 horas tienes que trabajar 8 horas (quien más, quien menos), dormir 8 horas, gastar unas 3 horas en total en las comidas, otra hora (o dos) en cubrir necesidades muy básicas y en aseo personal... Te sobran 3 horas. Quítales una y media o dos para ir al trabajo y volver, o para desplazamiento en general. Te sobra una hora y media. Puedes gastarla en lo que más te guste hacer. A mí se me queda corto ese tiempo. No es que mi trabajo no me guste, que me gusta (aunque no me apasiona), es que una hora y media para vivir... Pero claro, los mayores no tenemos tiempo para tonterías...

¿Habéis leído Momo, de Michael Ende? Yo lo leí de pequeño y ahora he vuelto a leerlo. Es un libro muy sencillo y profundo a la vez, escrito para niños pero pensado para adultos que todavía tienen un recuerdo vivo de lo que es ser niño. Hay un párrafo que me gustó bastante: el maestro Hora le explica a Momo qué es el Tiempo:

"[...] Porque al igual que tenéis ojos para ver la luz, oídos para oír los sonidos, tenéis un corazón para percibir, con él, el tiempo. Y todo el tiempo que no se percibe con el corazón está tan perdido como los colores del arco iris para un ciego o el canto de un pájaro para un sordo. Pero, por desgracia, hay corazones ciegos y sordos que no perciben nada, a pesar de latir."

Hace un par de días vi la película 21 gramos. Es dura y muy interesante, pero me desconcertaba un poco la cantidad de saltos en el tiempo que había. Hacía difícil seguir la película, pero tal vez el director lo quería así para que el final resultase más impactante. A mí no me ha dejado indiferente. Creo que podría resultar interesante para gente que cree en una idea absoluta de lo que es el bien y el mal, o gente para la que la primera impresión es la que queda. Decir que todo es relativo me parece un poco contradictorio, pero la idea se acerca bastante a lo que he sacado de la peli.

Hace una semana que trabajo en un nuevo despacho. Lo comparto con otro compañero de trabajo, pero él está casi todo el tiempo fuera. Así que trabajo casi siempre sólo y en silencio. Antes estaba en la oficina de informática, con mucha más gente. El ambiente era más agradable, pero un poco más distendido. Y eso de la distensión en el trabajo no le mola a la empresa. Al trabajador hay que tenerlo todo el tiempo concentrado al 100% en su trabajo, o de lo contrario no será rentable y supondrá un aumento del coste y por lo tanto pérdida de beneficio blablablablabla... números, números. Aunque el despacho en el que estoy ahora tiene luz natural, aire acondicionado, no tiene humo de tabaco, tengo una planta grande al lado de la mesa, tengo una mesa para mí sólo... aunque las condiciones son mejores, a mi me llenaba más no trabajar solo. Empecé a escribir esto mismo para desahogarme un poco. Después de ver 21 gramos cogí el papel de nuevo y lo volví a leer, pero ahora desde otra perspectiva... Hay que vivir a tope cada momento, no sabemos lo que tenemos hasta que dejamos de tenerlo...

Conviene arreglar cuanto antes ese pequeño problema, esa espinita que tienes clavada con un amigo o amiga, pareja, hermano o hermana, padre o madre, compañero de trabajo, quien sea... Ahora lo ves una tontería que no apetece o no merece la pena arreglar. Piensas que lo podrás arreglar mañana u otro día. Pero no sabes si mañana será demasiado tarde para arreglarlo y tendrás que vivir con esa espinita clavada para siempre... Hacer las paces, a eso le llamo yo aprovechar bien el tiempo.